En los últimos meses han proliferado iniciativas que
plantean la creación de nuevos organismos y “sindicatos” de vivienda, como la
Confederación Sindical de l’Habitatge de Catalunya (COSACH), impulsada entre
otros por la PAH Sant Feliu. El objetivo declarado es defender el derecho a la
vivienda. Sin embargo, antes de multiplicar estructuras y afiliaciones,
conviene analizar con datos cuál es el problema real de la vivienda en Sant
Feliu de Llobregat.
Y los datos existen. Son oficiales. Y dicen mucho.
La vivienda no es un derecho
fundamental
Conviene empezar por una aclaración jurídica. El
derecho a la vivienda está recogido en el artículo 47 de la Constitución,
pero no es un derecho fundamental como los recogidos en el Título I
(vida, libertad, expresión, etc.). Es un principio rector, lo que
implica que debe desarrollarse mediante políticas públicas realistas y
sostenibles, no solo desde la movilización o la confrontación ideológica.
¿Hay muchos pisos vacíos? No.
Según un informe del propio Ayuntamiento de Sant Feliu
(2025), el municipio cuenta con:
- 930
viviendas completamente vacías, un 5% del total.
- Un
porcentaje prácticamente idéntico al del conjunto del Baix Llobregat.
- Casi un
90% de viviendas de uso habitual.
Fuente: Pla Local d'Habitatge de Sant Feliu de Llobregat 2025-2031
Este dato es clave: no existe un stock masivo de
viviendas vacías que explique la tensión del mercado. Incluso aunque todas
esas viviendas salieran al mercado, el impacto sería limitado y puntual.
Las llamadas viviendas de uso esporádico (otro
5%) no son pisos “retenidos”, sino segundas residencias, viviendas heredadas,
en reforma o utilizadas de forma intermitente. Tratar estas categorías como si
fueran especulación distorsiona el diagnóstico.
No aparecen “grandes propietarios”
acaparando vivienda
Si hubiera un fenómeno relevante de acaparamiento o
especulación:
- veríamos
porcentajes mucho más elevados de vivienda vacía,
- concentraciones
anómalas,
- o
grandes diferencias respecto al entorno comarcal.
Nada de eso aparece en los datos municipales. El
parque está prácticamente ocupado en su totalidad.
El dato más revelador: la antigüedad
del parque
El propio ayuntamiento aporta otro dato demoledor:
El 63% de las viviendas en alquiler en Sant Feliu fueron construidas entre
1960 y 1980.
Fuente: Pla Local d'Habitatge de Sant Feliu de Llobregat 2025-2031
Esto significa que:
- la
mayoría del parque en alquiler tiene entre 45 y 65 años,
- desde
los años 80 se ha construido muy poca vivienda, especialmente
destinada al alquiler,
- el
parque no se ha renovado ni ampliado durante décadas.
En otras palabras: Sant Feliu vive hoy con la
vivienda que se construyó hace medio siglo.
El problema real: falta de oferta
Cuando durante 40 años se construye poco, con:
- suelo
escaso,
- planeamiento
rígido,
- licencias
lentas,
- y alta
carga fiscal,
el resultado es inevitable: escasez y precios altos.
No por especulación, sino por simple ley de oferta y demanda.
Conclusión
Los datos oficiales del Ayuntamiento de Sant Feliu
desmontan el relato de que el problema sea la vivienda vacía, los grandes
propietarios o la falta de organismos de presión. El problema es mucho más
sencillo —y más incómodo—:
No hay suficiente vivienda.
Crear más sindicatos o estructuras no construye pisos.
Se necesita liberalizar suelo, facilitar la construcción, renovar el parque
y aumentar la oferta. Sin eso, cualquier política de vivienda será solo un
parche.
Menos organismos y más viviendas construidas. Esa es la única solución que
funciona a medio y largo plazo.



