domingo, 27 de julio de 2025

SANT FELIU DE LLOBREGAT: DIAGNÓSTICO DE UNA CIUDAD MADURA ATRAPADA EN SU RIGIDEZ

Una lectura liberal de los datos socioeconómicos locales (2025)

Fuente: Consejo General de Economistas – Fichas Socioeconómicas y del Mercado Laboral, julio 2025

Sant Feliu de Llobregat es un municipio con una sólida trayectoria urbana, bien conectado, denso y con una base demográfica estable. Pero esa estabilidad, que podría ser su fortaleza, se está convirtiendo en un freno. La fotografía que ofrecen las recientes fichas publicadas por el Consejo General de Economistas sobre su situación socioeconómica y laboral nos deja una idea clara: es una ciudad que ha envejecido más deprisa de lo que ha sabido transformarse.

Desde una óptica liberal, que prioriza la iniciativa privada, el dinamismo empresarial y la eficiencia del gasto público, los datos muestran un municipio con potencial infrautilizado, rigideces estructurales y poca capacidad de adaptación al cambio demográfico y económico.

Vivienda: escasa oferta, alta propiedad y poco dinamismo

Uno de los principales cuellos de botella es el mercado inmobiliario. Sant Feliu tiene 18.719 viviendas registradas. De ellas, el 91,6% son viviendas principales, y un asombroso 77,7% están en propiedad, mientras solo el 16% están en régimen de alquiler.

A esto se suma un parque de viviendas envejecido: más del 52% fueron construidas antes de 1980. Además, un 43% de las viviendas principales tienen menos de 60 metros cuadrados, lo que refleja un modelo urbano compacto, pero mal adaptado a las nuevas demandas de habitabilidad.

En todo 2024 solo se registraron 22 transacciones de vivienda nueva. El mercado está completamente volcado en la vivienda usada, lo que limita la renovación urbana y la entrada de nueva población joven.

Desde una perspectiva liberal, este es un ejemplo claro de exceso de regulación urbanística, altos costes de licencia, lentitud administrativa y rigidez normativa. ¿El resultado? Una oferta bloqueada, precios presionados y poca inversión privada en vivienda asequible o innovadora.





Demografía: más abuelos que nietos

Los datos demográficos revelan una estructura poblacional desequilibrada. El crecimiento de población de los últimos años no se debe a los nacimientos, sino a las migraciones —principalmente de otras zonas de Cataluña y del extranjero—.

La tasa de envejecimiento alcanza el 137,7%, lo que significa que hay más de 137 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16. Es decir, el municipio tiene más abuelos que nietos.

Además, el índice de renovación de la población activa es de solo 80,15%: por cada 100 personas que se jubilarán en la próxima década (de 55 a 64 años), hay solo 80 jóvenes (de 20 a 29 años) para reemplazarlas. Esta situación tensiona el mercado de trabajo y anticipa un descenso en la productividad futura.

Desde la lógica liberal, el envejecimiento es un fenómeno global, pero los municipios deben enfrentarlo con agilidad, no con rigidez. Esto pasa por fomentar la contratación flexible, la reincorporación laboral de mayores de 45 años, y la atracción de talento joven con políticas fiscales, urbanísticas y educativas pro-empresa.













Economía: demasiado orientada al sector servicios y dependiente

La economía de Sant Feliu está excesivamente concentrada en el sector servicios. El 81% de los contratos firmados y el 77% del paro registrado corresponden a este sector. El resto —industria, construcción, agricultura— es marginal.

Las actividades de alto valor añadido, como tecnología, servicios profesionales o manufactura avanzada, tienen una escasa presencia. Y lo mismo ocurre con el emprendimiento: la proporción de autónomos afiliados a la Seguridad Social es baja, y la renta de actividades económicas representa solo una fracción del total.

La ciudad muestra una economía de bajo riesgo, pero también de baja ambición. Desde una visión liberal, esto es preocupante: una economía sin innovación, sin competencia ni atracción de capital privado, se vuelve vulnerable, dependiente del gasto público y del empleo subvencionado.



Mercado laboral: estable, pero poco dinámico

La tasa de paro es relativamente baja (5,35%), mejor que la media provincial y nacional. Sin embargo, hay señales de ineficiencia:

  • Tasa de afiliación a la Seguridad Social baja (66,3%), muy por debajo del 74% provincial.
  • Desigualdad de género: el 58% de los parados son mujeres.
  • El 63% del paro corresponde a mayores de 44 años.

Estos datos indican que el mercado laboral no está aprovechando plenamente el talento disponible. Las rigideces contractuales, la presión fiscal sobre el empleo y las limitaciones del marco normativo probablemente estén impidiendo que empresas y trabajadores se adapten con agilidad.

Gasto público: alto esfuerzo, baja rentabilidad

En 2024, el gasto público municipal por habitante fue de 841 euros, mientras que la recaudación efectiva fue de solo 483 euros por habitante. La diferencia se cubre con transferencias y deuda. Peor aún: la inversión por habitante cayó a 64,58 euros, frente a los 111 euros del año anterior.

Esto indica un modelo de gestión pública centrado en el mantenimiento estructural, con poca capacidad de generar transformación. Desde una visión liberal, el gasto debería concentrarse en inversión útil, en lugar de expandir el aparato administrativo o mantener servicios con baja eficiencia.

Conclusión: más libertad para crecer

Los datos no revelan una crisis. Pero sí una ciudad que se ha acomodado a una inercia que ya no funciona. El modelo de Sant Feliu, denso, maduro, público-dependiente, no es capaz por sí solo de generar renovación, ni económica ni social.

Desde una lectura liberal, el municipio necesita urgentemente:

  • Liberalizar suelo urbano y agilizar licencias.
  • Reducir impuestos locales al emprendimiento y la rehabilitación.
  • Fomentar el alquiler asequible y el co-living, no solo la propiedad.
  • Establecer una estrategia fiscal favorable a la actividad empresarial  que atraiga talento, innovación y capital.

La libertad económica no es un lujo: es la base de cualquier modelo de ciudad que aspire a seguir viva en el siglo XXI.

domingo, 20 de julio de 2025

¿CÓMO CONSIGUIÓ SANT FELIU TANTO SUELO PÚBLICO? UNA HISTORIA QUE EXPLICA TAMBIÉN PORQUE LA VIVIENDA ES TAN CARA HOY

Quien pasea hoy por los parques, plazas y equipamientos de Sant Feliu de Llobregat podría pensar que estos espacios públicos siempre han estado ahí. Pero lo cierto es que la configuración actual del suelo municipal es el resultado de dos siglos de transformaciones legales, sociales y políticas. Una historia que, curiosamente, también nos ayuda a entender por qué, a día de hoy, acceder a una vivienda es tan difícil, especialmente para los jóvenes.

Del campo a la ciudad: la larga historia del suelo público

Todo comenzó en el siglo XIX, cuando las leyes de desamortización de Mendizábal y Madoz obligaron a la Iglesia y otras entidades a vender o ceder sus propiedades. Sant Feliu era entonces una zona agrícola, donde muchas tierras estaban en manos de órdenes religiosas o de la parroquia. Con la desamortización, parte de ese suelo fue adquirido por comerciantes y burgueses, pero otra parte acabó, directa o indirectamente, en manos públicas. Así arrancó la historia del suelo público en el municipio.

En el siglo XX, la industrialización y la llegada masiva de población trabajadora provocaron una expansión urbana desordenada. Barrios enteros crecieron sin planificación ni servicios adecuados, y los ayuntamientos, con herramientas legales muy limitadas, apenas pudieron intervenir.

Fue tras la llegada de la democracia cuando se produjo un cambio decisivo. A partir de los años 80, las leyes urbanísticas permitieron a los consistorios exigir la cesión de suelo cada vez que se urbanizaba una nueva zona. Así, con cada nuevo desarrollo, el Ayuntamiento fue acumulando suelo para escuelas, parques, centros cívicos y, en menor medida, vivienda pública.

Además, con el tiempo se han ido recuperando terrenos antes industriales o ferroviarios, reconvertidos en espacios colectivos gracias a la colaboración con administraciones como la Generalitat o el Área Metropolitana de Barcelona.

Una paradoja moderna: mucho suelo público, pero poca vivienda accesible

Hoy, Sant Feliu y muchos otros municipios del entorno metropolitano poseen grandes cantidades de suelo público. Sin embargo, el acceso a la vivienda sigue siendo uno de los principales retos sociales. ¿Cómo es posible?

Aquí aparece una de las grandes paradojas del urbanismo contemporáneo: la retención de suelo público con buenas intenciones está contribuyendo, en la práctica, a encarecer la vivienda.

¿Y si el problema no fuera la especulación, sino la escasez artificial?

Durante años se ha culpado al sector privado de la especulación inmobiliaria. Y si bien algunos abusos han existido, conviene no pasar por alto el papel de los propios ayuntamientos. Muchos de ellos, inspirados por una visión colectivista del territorio, se han negado a vender suelo público. Prefieren mantenerlo en propiedad municipal o conceder su uso durante décadas (por ejemplo, a través de contratos de 50 años).

Aunque esta postura busca evitar la especulación, lo que acaba provocando es una escasez artificial de suelo disponible para construir. Y cuando un recurso es escaso —más aún en un mercado con demanda creciente— su precio sube inevitablemente. El resultado: terrenos caros, viviendas aún más caras y promotores sin margen real para ofrecer precios asequibles.

¿Privatizar el suelo público? Liberalizarlo con reglas claras

La solución no pasa por una privatización sin control. Pero sí por una liberalización inteligente del suelo, donde el sector privado pueda acceder a terrenos para construir viviendas de forma más ágil, bajo condiciones transparentes y reguladas.

El mercado inmobiliario necesita competencia. Y eso solo es posible si hay suficiente oferta de suelo. Si los ayuntamientos liberaran parte de ese patrimonio, podrían incentivar la creación de vivienda a precios competitivos, favorecer la inversión privada responsable y, además, obtener ingresos para reinvertir en servicios públicos o vivienda social.

Un cambio de enfoque: del control absoluto al dinamismo regulado

Detrás del control del suelo público suele haber una lógica bienintencionada: proteger a los más vulnerables y garantizar que la tierra sirva al bien común. Pero cuando esa protección se convierte en rigidez, se acaban bloqueando soluciones reales. En lugar de facilitar que más personas accedan a una vivienda, se termina restringiendo la oferta y dejando el mercado en manos de unos pocos que sí pueden pagar precios cada vez más altos.

Es necesario replantear esta estrategia. No se trata de ceder al capital, sino de entender que un mercado dinámico y bien regulado puede ser más eficaz para resolver la crisis de vivienda que un modelo inmóvil y centralizado.

Conclusión: decidir el territorio también es decidir su uso

La historia del suelo en Sant Feliu demuestra que el territorio no solo se ocupa: se legisla, se transforma y se decide. Pero las decisiones que se toman sobre el suelo público tienen consecuencias directas sobre nuestras vidas. Hoy, ese patrimonio acumulado durante décadas debe ser usado de forma estratégica. No como un bien que se guarda, sino como un recurso que se activa en beneficio de todos.

Para ello, necesitamos políticas urbanísticas menos ideológicas y más eficaces. Políticas que no teman a la iniciativa privada, siempre que esta opere bajo reglas claras y al servicio del interés general. Solo así podremos resolver la paradoja actual: tener mucho suelo público, pero muy poca vivienda asequible.

domingo, 20 de abril de 2025

PLAN ESTRATÉGICO DE TRANSFORMACIÓN MUNICIPAL LIBERAL

 Para un Ayuntamiento de 47.000 habitantes

📑 ÍNDICE

  1. Introducción
  2. Diagnóstico: El reto de gobernar hoy
  3. Principios del modelo liberal municipal
  4. Fases del plan de transformación
    • Fase 1: Orden en casa
    • Fase 2: Liberalizar lo posible
    • Fase 3: Adaptarse sin rendirse
    • Fase 4: Liderar con principios
  5. Resultados esperados en 2-3 años
  6. Conclusión y próximos pasos

1. INTRODUCCIÓN

Este documento presenta un plan estratégico realista y ejecutable para transformar la gestión municipal de una ciudad media (47.000 habitantes) bajo principios liberales: eficiencia, libertad individual, responsabilidad fiscal, y colaboración público-privada.


2. DIAGNÓSTICO: EL RETO DE GOBERNAR HOY

Los ayuntamientos actuales enfrentan una red de limitaciones:

  • Normativas medioambientales supramunicipales (UE, Estado, Comunidad Autónoma).
  • Modelos urbanos dirigidos por agendas metropolitanas.
  • Dependencia financiera del Estado o subvenciones condicionadas.
  • Ciudadanía exigente pero cada vez más desconectada de la política local.

Ante este escenario, un modelo de gestión liberal no sólo es viable, sino necesario.


3. PRINCIPIOS DEL MODELO LIBERAL MUNICIPAL

️ Gasto público reducido y eficiente
️ Bajos impuestos y presión fiscal contenida
️ Máxima transparencia y rendición de cuentas
️ Fomento de la iniciativa privada y la libertad económica
️ Colaboración público-privada donde sea posible
️ Regulación sensata, no asfixiante
️ Respeto medioambiental con criterios de eficiencia


4. FASES DEL PLAN DE TRANSFORMACIÓN

🔍 FASE 1: ORDEN EN CASA

Objetivo: Tener una administración austera, transparente y eficiente.

  • Auditoría completa del gasto y de entes municipales.
  • Eliminación de gastos superfluos y duplicidades.
  • Publicación de presupuestos en formato claro y entendible.
  • Congelación de impuestos, con posible reducción del IBI o tasas menores.

⚙️ FASE 2: LIBERALIZAR LO POSIBLE

Objetivo: Dejar espacio al sector privado y dinamizar la economía local.

  • Licencias exprés para comercios y actividades sin impacto.
  • Digitalización completa de los trámites.
  • Externalización de servicios: limpieza, jardines, cultura, deportes.
  • Nuevas fórmulas de colaboración con empresas locales.
  • Incentivos a emprendedores y rebaja de trabas burocráticas.

🌱 FASE 3: ADAPTARSE SIN RENDIRSE

Objetivo: Cumplir la normativa superior sin hipotecar el modelo de ciudad.

  • Evaluación coste-beneficio de cada acción ambiental.
  • Revisión de proyectos de “moda” con poco impacto real.
  • Crear una identidad urbana propia dentro del área metropolitana.

🧭 FASE 4: LIDERAR CON PRINCIPIOS

Objetivo: Construir una ciudad con rumbo claro, confianza institucional y sentido común.

  • Comunicación continua y transparente con vecinos.
  • Informes semestrales de gestión: lo prometido, lo cumplido.
  • Participación ciudadana seria y útil, no cosmética.
  • Encuentros regulares con empresarios, autónomos y sectores clave.

5. RESULTADOS ESPERADOS (A 2-3 AÑOS)

️ Mayor eficiencia administrativa
️ Reducción o congelación de impuestos
️ Clima más favorable a la inversión y el empleo
️ Servicios mejor gestionados y más económicos
️ Ciudadanos con mayor confianza y participación
️ Modelo de ciudad diferenciado y respetado


6. CONCLUSIÓN Y PRÓXIMOS PASOS

Un ayuntamiento de 47.000 habitantes tiene el tamaño justo para innovar y liderar sin la rigidez de las grandes capitales. Apostar por una gestión liberal es posible, necesario y deseable si se hace con responsabilidad, paso a paso y con visión.

“Menos promesas, más gestión. Menos impuestos, más libertad.”


viernes, 10 de enero de 2025

JEAN-JACQUES ROUSSEAU Y EL DESARROLLO ECONÓMICO EN LOS AYUNTAMIENTOS

En su obra "El contrato social" (1762), Rousseau plantea que el poder político debe basarse en un contrato entre los ciudadanos y el gobierno, donde los gobernantes actúan como representantes de la voluntad general, es decir, del interés colectivo de la comunidad.

Voluntad General frente a Intereses Particulares:

Para Rousseau, los políticos no deben gobernar para satisfacer intereses particulares o de grupos privilegiados, sino para cumplir con la voluntad general.

En un ayuntamiento, esto implicaría que los representantes deben tomar decisiones económicas basadas en el bienestar colectivo, no en el favoritismo hacia sectores específicos (por ejemplo, empresas privadas o grupos de poder local).

Democracia Directa y Participación Ciudadana

Rousseau es un defensor de la democracia directa, donde los ciudadanos tienen una participación activa en la toma de decisiones.

  • Aplicación práctica en un ayuntamiento:
    • Los políticos deberían promover mecanismos de participación ciudadana en el diseño y ejecución de políticas económicas. Esto podría incluir:
      • Presupuestos participativos donde los ciudadanos decidan cómo se asignan los recursos.
      • Consultas públicas para priorizar proyectos de desarrollo económico.
  • Por ejemplo:  si el ayuntamiento quiere construir un mercado o invertir en un parque industrial, debería preguntar a la comunidad sobre sus prioridades.

Igualdad y Justicia Económica

Rousseau consideraba que las desigualdades económicas deben reducirse al mínimo necesario para la funcionalidad de la sociedad.

  • Relevancia en el ayuntamiento:
    • Las políticas económicas locales deben buscar la equidad y asegurar que los recursos municipales beneficien a todos, especialmente a los sectores más vulnerables.
    • Ejemplo: Si se invierten recursos en infraestructura, deben priorizarse áreas desfavorecidas para equilibrar las oportunidades dentro de la comunidad.

El Bien Común como Meta Central

Rousseau insiste en que los gobernantes deben actuar con un profundo sentido del deber hacia el bien común.

  • Ayuntamientos y el bien común:
    • Los políticos locales deben diseñar políticas que beneficien a todos los habitantes, como:
      • Promoción de empleo local (por ejemplo, incentivos a pequeñas empresas o cooperativas).
      • Inversiones en servicios públicos esenciales (educación, salud, transporte).
    • Todo esto debe realizarse con transparencia para evitar corrupción, un tema que Rousseau asociaría con la pérdida de legitimidad.

Transparencia y Legitimidad

Para Rousseau, un gobierno pierde legitimidad si no actúa de acuerdo con la voluntad general. Esto implica una gestión transparente y responsable.

  • Aplicación práctica:
    • Publicar regularmente los presupuestos del ayuntamiento, con explicaciones claras sobre cómo se usan los fondos públicos.
    • Implementar auditorías independientes para garantizar que los recursos se emplean para el beneficio colectivo.

Ejemplo práctico: Desarrollo económico basado en Rousseau

Un ayuntamiento inspirado en Rousseau podría diseñar un plan económico como este:

  1. Diagnóstico participativo: Organizar foros ciudadanos para identificar las prioridades económicas (empleo, comercio, turismo, etc.).
  2. Plan económico inclusivo: Asegurar que las inversiones se distribuyan equitativamente y beneficien a todos los sectores sociales.
  3. Rendición de cuentas: Publicar informes regulares y accesibles sobre los avances del plan.
  4. Redistribución: Garantizar que los ingresos del ayuntamiento (por ejemplo, impuestos locales) se inviertan en proyectos que reduzcan desigualdades.

domingo, 8 de diciembre de 2024

PRESUPUESTOS 2025 -VISIÓN POLÍTICA-ECONÓMICA-

Vaya por delante que este es mi punto de vista personal y por supuesto otras personas pueden pensar diferente y no por ello debamos llegar a una confrontación. Hay ciudadanos que ven con buenos ojos que sea el Estado quien gestione y determine las actuaciones e inversiones a realizar y por consiguiente esté de acuerdo en que se recaude mucho a través de los impuestos y/o también deba endeudarse para conseguir los objetivos propuestos. En mi caso pienso lo contrario, el máximo dinero posible debe estar en el bolsillo del ciudadano y debe ser éste, el ciudadano, quien determine cuándo, dónde y cómo se lo gasta o invierte.

Así pues, considero que los presupuestos de nuestro Ayuntamiento son unos presupuestos muy expansivos hasta el punto que pueden considerase de inconscientes. Y ya no sólo a nivel local, de ayuntamiento, sino a nivel de Gobierno Central.

Veamos:

Noticia de Moncloa:












“La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha informado de que las entidades locales en 2025 recibirán 26.893 millones de euros en concepto de entregas a cuenta, lo que supone un importante incremento del 13,1% en relación con las entregas de 2024, es decir, 3.121 millones más que las cantidades del pasado ejercicio. Esa cifra constituye un nuevo récord en este concepto, después de que en 2024 hayan recibido una cifra histórica de 23.772 millones de euros”

Como sabemos la recaudación por impuestos del Estado Central ha ido incrementándose año tras año desde 2021:


Gráfico 1












A septiembre de este año la recaudación neta ha sido de (sin tener en cuenta las cuotas a la Seguridad Social) 205.012 millones de euros. Más que la recaudación en misma fecha de años anteriores.

Y del mismo modo se ha ido incrementado la Deuda Pública:

Gráfico 2














Al 30 de junio de 2024 el total de la deuda de las Administraciones Públicas es de 1,5 billones (con “b”) de euros, representando el 105,3% del PIB (Datos del Banco de España)

 Gráfico 3










Analizado en porcentajes parece que la deuda decrece. Sin embargo como se aprecia en el gráfico 2 la deuda en importes nominales, crece trimestre tras trimestre. La Deuda Pública se mide en porcentajes respecto del PIB nominal, quiere esto decir que ese PIB lleva implícito el incremento de los precios. Por consiguiente si suben los precios, sube el PIB, dado que la deuda sube porcentualmente menos que el IPC parece que la deuda se esté reduciendo, cuando no es verdad.

Por tanto, vemos que el Gobierno Central está gastando más de lo que ingresa y necesita endeudarse. Y eso que año tras año ingresa más en concepto de impuestos como el IVA, IRPF, Sociedades y otros. Y el mensaje que transmite enviando dinero a los ayuntamientos es que se puede gastar más y más y que no se están poniendo en riesgo las finanzas del Estado. Es decir el Estado es un “yonqui” de la recaudación y de la deuda y cada vez necesita más y más dosis y anima a los ayuntamientos a que sean también unos adictos y a que practiquen los mismos hábitos

En nuestro Ayuntamiento, vista la presentación de los Presupuestos del año 2025, ocurre lo mismo.

El presupuesto inicial de gastos (recordemos que durante el año pueden ir modificándose las partidas presupuestarias) se incrementa en un 8% respecto del año 2023 y en un 7,7% respecto del inicial del año 2024.








Y claro, para poder pagar todo ese incremento, hay 3 vías. Más impuestos locales, más dinero recibido del Estado Central y Generalitat (para inversiones) o más deuda pública.

El detalle de los ingresos:















El Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) se incrementa un 2,5%, según Pleno ordinario celebrado el pasado 30 de octubre.

El Estado Central tal y como hemos visto antes enviará más dinero a los ayuntamientos.

La deuda de nuestro Ayuntamiento se incrementará. De hecho lo ha hecho en este ejercicio 2024:













Hemos pasado de 13,07 millones de  euros a 15,6 millones de euros un incremento de 2,55 millones de euros, es decir, un incremento del 20% (Curiosamente esas partidas no llevan flecha verde o roja)

Si vemos los gastos con más detalle:














Gastos en bienes corrientes y de servicios incluye los gastos recogida de basuras que suponen un gasto importante si queremos cumplir con un buen servicio. La nueva normativa exige que esa partida de gastos sea financiada al 100% por los ciudadanos del municipio. Por mi parte estoy completamente de acuerdo con esa medida. Donde no estoy tan de acuerdo y es aquí donde veo unos presupuestos muy expansivos y hasta cierto punto inconscientes es en la partida de “inversiones reales”. De acuerdo que se recibirán subvenciones y fondos europeos, pero para ello el ayuntamiento debe aportar un porcentaje del total de esas inversiones y si tienes unos costes de funcionamiento muy elevados vas a necesitar o bien solicitar más impuestos o bien más financiación externa, es de decir más deuda.

Por otra parte resulta erróneo pensar que cada año vas a recibir más ingresos por parte del Estado Central. Cuando vengan “vacas flacas” y el gobierno de turno no pueda recaudar tanto como lo hace ahora o llegue a unos niveles de deuda insostenible, esos ingresos pueden ser muy inferiores a los que se están recibiendo en la actualidad. Por consiguiente se debería tener en cuenta ese aspecto para no encontrarse con sorpresas en un futuro. Quizá no expandir tanto esas inversiones, más allá de las estrictamente necesarias, e ir rebajando la deuda pública del ayuntamiento, pensando en futuras y seguro que costosas inversiones conforme se vaya terminando el soterramiento de las vías del tren.

Es cierto que nuestro municipio no dispone de grandes ingresos por tener instalaciones que los fomentan como el Aeropuerto del Prat, en el Prat de Llobregat o la Ciutat Esportiva Joan Gamper ubicada en Sant Joan Despí, pero eso no es excusa para incrementar los impuestos o la deuda. En todo caso como parece que ha prometido el actual gobierno (PSC-TOTS SOM SANT FELIU-VEÏNS), realizar las gestiones oportunas y necesarias para acercar grandes empresas a nuestro municipio con el fin de obtener más recursos.

Conclusión

Mi propuesta sería la de contención del gasto y las inversiones. Ahorro y rebaja de la deuda pública y potenciar el área de “Promoció Económica”, para atraer capital e inversiones a nuestro municipio.

No comento nada sobre las actuaciones de “Servicios Sociales” que se están llevando a cabo y las nuevas que pretenden ejercerse, ni entro en detalle sobre algunas de las inversiones que quieren llevarse a cabo. Estos dos temas deberían ser tratados y desarrollado su contenido en otro “paper”.

 

Sant Feliu de Llobregat, noviembre de 2024